Ya no importa si es verdad, solo importa si suena bien
Arian Richard Rivas Lima Redacción II ¿En qué momento dejamos de buscar la verdad y empezamos a repetir solo lo que suena bonito, lo que alivia, lo que no incomoda? En Bolivia, los últimos meses no solo mostraron una crisis económica, sino también algo más silencioso: una crisis de pensamiento. Porque aunque los hechos hablaban claro, muchas personas optaron por creer otra cosa. No por ingenuidad, sino por costumbre. Porque cuando una idea se repite lo suficiente, empieza a sentirse real. Así nacen las posverdades: no como mentiras, sino como verdades que acomodamos para no sentirnos mal. Durante un buen tiempo se dijo que no había escasez de dólares. Voces oficiales lo repetían en entrevistas, medios y redes. A pesar de que en la práctica las filas, el dólar paralelo y las restricciones bancarias mostraban todo lo contrario, esa versión encontró mucha difusión. ¿Por qué? Porque operaron varios sesgos al mismo tiempo. El sesgo de autoridad hizo que muchas personas creyeran en el discu...