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Mostrando las entradas de julio, 2025

¿Cuándo alguien se convierte en una mala persona?

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Arian Richard Rivas Lima Redacción II "A" Uno no se convierte en una mala persona al instante. A veces, este cambio es tan lento que ni siquiera se llega a notar: es como una habitación que se va oscureciendo poco a poco, hasta que de pronto uno se da cuenta de que ya no puede ver con claridad. Pensar en cuándo alguien cruza esta línea entre el bien y el mal me llevó a una pregunta que, aunque parece sencilla, no lo es: ¿en qué momento dejamos de ser buenas personas? La respuesta es subjetiva, porque todo depende del cristal con el que se mire. Lo que para unos es condenable, para otros puede ser incluso necesario. Pero esto va más allá de las diferencias culturales, hay algo que parece constante: alguien deja de ser bueno cuando empieza a desconectarse del dolor ajeno. Cuando el daño que causa ya no le duele, ni siquiera le importa un poco. Y eso es lo más peligroso: cuando el impacto deja de importar, cuando el daño se justifica tantas veces que deja de sentirse. No me refi...

Cinema Paradiso: Un homenaje a lo que ya no podemos abrazar

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Arian Richard Rivas Lima Redacción II "A" Nuovo Cinema Paradiso, dirigida por Giuseppe Tornatore en 1988, no es solo una película italiana, es una carta de amor al cine. Reconocida mundialmente y ganadora del Óscar a la mejor película extranjera, la historia sigue a Salvatore, un niño que crece en un pequeño pueblo donde una cabina de proyección de cine se convierte en su refugio y una escuela. La vi con curiosidad, esperando una historia antigua. Pero me encontré con algo más profundo: una historia que no solo se ve, se siente. Y aunque me gustó, creo que va más allá de eso: me hizo pensar en esos lugares, personas y etapas que ya no están, pero que siguen vivos dentro de uno mismo, como una escena que se repite en la cabeza cuando nadie la está proyectando. Ver Cinema Paradiso a mis 21 años fue como volver a un lugar donde alguna vez fui feliz sin llegar a saberlo. No tratándose de un lugar físico, sino emocional: mi infancia, con esas tardes frente a la televisión, los pri...

La moda boliviana es despreciar lo que somos

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Arian Richard Rivas Lima Redacción II "A" ¿Por qué el boliviano consume más lo extranjero que lo nacional? ¿Es por falta de calidad o por falta de confianza en el boliviano? Esa fue la pregunta que rondó en mi cabeza mientras leía sobre la reciente marcha contra la gentrificación en México, donde cientos de personas salieron a las calles a denunciar cómo lo extranjero estaba desplazando lo propio. Y entonces pensé: en Bolivia también está pasando algo parecido, aunque más silencioso, más profundo. Aquí no son turistas quienes imponen lo externo, somos nosotros mismos quienes, sin darnos cuenta, lo hemos elevado por encima de lo nuestro. Lo vemos en lo que comemos, en cómo hablamos y en lo que compartimos en redes. En algún punto, dejamos de sentirnos orgullosos de lo que somos y empezamos a disfrazarnos con lo ajeno, como si lo nuestro no alcanzara, como si nunca fuera suficiente. No se trata solo de productos o marcas. Es algo más profundo: una forma de pensar que se ha in...

Resistimos tanto, que ya no sabemos cuándo decir basta

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Arian Richard Rivas Lima Redacción II "A" “Antes cocinábamos para comer mejor, ahora cocinamos para no pasar hambre.” Esa fue la frase que más nos dolió cuando leímos en clase el artículo de Adolfo Mier “Frío hasta los huesos y precios por las nubes” . Lo analizamos en grupo y, aunque cada quien destacó un aspecto distinto, todos coincidimos en lo mismo: esto va más allá del clima. No es solo un invierno fuerte, es una tormenta perfecta donde el frío y la inflación se juntan para golpear a las familias que ya cargaban demasiado. Y lo más alarmante, como dijo uno de mis compañeros, es que todo esto podría influir también en las elecciones, porque la paciencia del pueblo no es infinita. La sensación general no era solo preocupación, sino también una mezcla de impotencia y cansancio que se nota en las calles, en los mercados, en las conversaciones. Mier no solo opinó, mostró datos. Jesús de Machaca registró -15,7 grados y la inflación interanual llegó al 23,67%. Esto ya no es pe...

Creemos en el pensamiento mágico cuando nos conviene

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Arian Richard Rivas Lima Redacción II "A" Bolivia es un país donde una explosión en una mesa ritual puede decir más que un discurso político entero. Lo que ocurrió en la proclamación de Andrónico Rodríguez fue simbólicamente perfecto para entendernos como sociedad: mientras su candidatura era presentada, la mesa para la Pachamama explotó y el feto de llama cayó. Casi de inmediato, el país dejó de debatir propuestas y comenzó a interpretar señales. Algunos vieron un castigo, otros lo llamaron buena suerte, todo dependiendo de lo que les convenía. Pero más allá de lo anecdótico, lo que revela este hecho es el poder que sigue teniendo el pensamiento mágico, y cómo nuestros sesgos cognitivos moldean la forma en la que creemos, interpretamos y decidimos las cosas. Las redes se inundaron de afirmaciones: que la Pachamama no aceptó la ofrenda, que el futuro de Andrónico está sellado, que su partido se desmoronará. El sesgo de confirmación hizo que cada quien interpretara el hecho ...